San Andrés y Providencia cierran 2025 con cifras positivas en turismo y nuevos retos para la sostenibilidad
- Redactor

- 5 ene
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Actualizado: 26 ene

El Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina cerró el año 2025 con un balance positivo en materia turística, consolidándose como uno de los destinos más importantes del Caribe colombiano y de la región. Las cifras oficiales reflejan un crecimiento tanto en el turismo nacional como internacional, reafirmando la confianza de los viajeros en las islas y su proyección en los mercados internacionales.
Durante diciembre de 2025, San Andrés recibió 115.886 turistas, lo que representó un crecimiento del 18,1 % frente al mismo mes de 2024. Este comportamiento positivo permitió cerrar el año con un total de 1.127.806 visitantes, entre nacionales y extranjeros, convirtiéndose en la segunda cifra más alta en la historia turística de la isla, con un crecimiento total del 7 %.
Uno de los logros más destacados del año fue el récord histórico de turistas extranjeros. En 2025 se registraron 274.229 visitantes internacionales, superando ampliamente los registros de 2024 (209.829) y alcanzando un crecimiento del 30,6 %, incluso por encima del pico histórico de 2019. Este aumento se reflejó especialmente en la llegada de viajeros provenientes de América y Europa.
Países como Brasil, Argentina y Chile lideraron el crecimiento en el mercado internacional, seguidos por incrementos importantes desde Estados Unidos, Perú, España, Francia, Italia, Canadá e Israel, lo que confirma la diversificación de los mercados emisores y el posicionamiento del Archipiélago como un destino cada vez más global.
Si bien estas cifras representan una noticia positiva para la economía local y la generación de empleo, también plantean retos importantes para la sostenibilidad del territorio, especialmente por tratarse de una Reserva de Biosfera con ecosistemas frágiles y recursos limitados.
El crecimiento del turismo hace indispensable promover un turismo más consciente y responsable, tanto por parte de los visitantes como de los prestadores de servicios. Entre los principales llamados se destacan:
Uso racional del agua, un recurso escaso en las islas.
Ahorro y consumo eficiente de energía en alojamientos y establecimientos turísticos.
Correcta disposición de residuos, reduciendo el uso de plásticos de un solo uso y evitando la contaminación de playas y mares.
Control de la contaminación auditiva, especialmente por el uso excesivo de parlantes en playas y en la peatonal de Spratt Bight, espacios que deben garantizar el descanso, la convivencia y el respeto por la comunidad local.
San Andrés y Providencia son mucho más que rumba. Son cultura raizal, biodiversidad, historia, espiritualidad, gastronomía y naturaleza. El desafío para los próximos años será seguir creciendo como destino turístico sin perder la esencia, cuidando el entorno y fortaleciendo un modelo de turismo sostenible que beneficie a la comunidad isleña y preserve el mar de los siete colores para las futuras generaciones.






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